acto esotérico que se da una vez por iteración de personaje, donde se toma un niño y la consciencia de un personaje y su voz pasan a habitar el cuerpo del niño, conservando el carácter, el saber, las capacidades y las memorias del personaje. Este rito carece de perfección, ya que a través de los siglos y las sucesivas extensiones, las memorias originales de los niños se entremezclan y contaminan las originales, dando lugar a pérdidas y confusiones. Es por ello que es extremadamente difícil reconstruir los últimos 20.000 años, desde el comienzo de la Era del Mono.
¿Sabías qué...?
Ludovico Von Choked participó del diseño del sitio web. O sea, no, en realidad no, pero pagó para que dijéramos eso